La sesión del catecumenado de adultos del pasado 25 de noviembre estuvo dedicada a la segunda parte del Credo, centrada en la segunda persona de la Trinidad: el Hijo, y más concretamente en el misterio de su Encarnación, uno de los pilares fundamentales de la fe cristiana. La formación estuvo guiada por Fonfo Alonso-Lasheras, quien condujo a los participantes a una comprensión más profunda de esta verdad central.
En una primera parte, Fonfo realizó un recorrido por el papel crucial que desempeña la Encarnación en la vida cristiana. Para ello, revisó las principales herejías surgidas en los primeros siglos, así como los concilios que las abordaron y resolvieron, subrayando cómo estos debates ayudaron a perfilar y custodiar la fe tal como hoy la profesamos. Este repaso histórico-teológico permitió situar la Encarnación no solo como un acontecimiento, sino como el corazón de la identidad cristiana.
Posteriormente, la sesión se dirigió a reflexionar sobre las consecuencias espirituales de este misterio para la vida personal y comunitaria. Los participantes reflexionaron sobre cómo ciertos valores como la cercanía, la implicación personal y el compromiso con la realidad que les rodea, pueden trasladarse al día a día, tanto en el plano personal como en el colectivo. La idea general fue destacar la importancia de adoptar una actitud activa y comprometida ante las necesidades y desafíos del entorno.
Por último agradecer a los Jesuitas por su continua colaboración en la organización de estas charlas, así como al público asistente, cuya participación activa y entusiasmo contribuye al éxito de cada encuentro.








