El pasado 11 de febrero, el equipo de Maldonado y parroquia participó en un completo curso de formación en Reanimación Cardiopulmonar (RCP) y primeros auxilios, una iniciativa orientada a reforzar la seguridad y preparar a las personas asistentes para actuar con eficacia ante situaciones de emergencia.
Durante la jornada formativa se adquirieron conocimientos fundamentales para reconocer y responder ante una parada cardiorrespiratoria, una situación crítica en la que una intervención rápida puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. A través de explicaciones teóricas y ejercicios prácticos, los participantes aprendieron a identificar los signos de alerta, activar correctamente la cadena de supervivencia y aplicar las maniobras básicas de reanimación hasta la llegada de los servicios sanitarios.
Uno de los aspectos más valorados del curso fue su carácter práctico. Los asistentes pudieron entrenar las técnicas de compresiones torácicas y ventilaciones asistidas utilizando maniquíes especializados, lo que permitió interiorizar el ritmo, la presión y la coordinación necesarios para realizar una RCP eficaz. Además, se trabajó el uso del desfibrilador externo automático (DEA), aprendiendo cuándo utilizarlo y cómo hacerlo de forma segura y accesible.
La formación también abordó otras situaciones habituales que pueden producirse en cualquier entorno, como atragantamientos, pérdidas de conciencia o actuaciones iniciales ante accidentes, proporcionando herramientas útiles para intervenir con calma y seguridad hasta la llegada de ayuda profesional.
Más allá de los conocimientos técnicos, el curso puso el foco en la importancia de la confianza y la rapidez en la toma de decisiones. Las personas participantes destacaron que esta experiencia no solo aporta habilidades prácticas, sino también tranquilidad y responsabilidad colectiva, al saber que cualquiera puede convertirse en el primer eslabón de ayuda ante una emergencia.
Desde la organización se valora muy positivamente esta iniciativa, que refuerza el compromiso con la prevención, el bienestar y la seguridad de toda la comunidad profesional. La formación en primeros auxilios y RCP no solo mejora la preparación dentro del ámbito laboral, sino que también convierte a quienes la reciben en agentes activos capaces de actuar en su vida cotidiana, contribuyendo a una sociedad más segura y solidaria.
Con acciones como esta, el equipo Maldonado y parroquia continúa apostando por la formación continua y por el desarrollo de competencias que trascienden el entorno profesional, recordando que aprender a actuar puede, literalmente, salvar vidas.
Os dejamos con unas fotos de la formación:








